No existe duda del por qué, los Caballeros Templarios
han sido considerados como una de las organizaciones criminales más violentas y
temidas en la nación mexicana y es que, la exposición anterior dejó
evidenciadas diversas acciones verdaderamente alarmantes que han sido
ejecutadas por estos sujetos, quienes las ven como algo “normal”, como algo que
forma parte de la “hermandad” que se preocupa por el bienestar social y lucha
en contra de bandas criminales que afectan a la ciudadanía.
Además de las extorsiones, de la corrupción y de la imposición a sus miembros para que consuman carne y demás órganos humanos; también es alarmante y preocupante el hecho de que estas personas relaciones estas situaciones con la religión y justifiquen que las ejecutan a modo de “alabanza” al creador, podría inclusive afirmarse que hay una presente afectación psicológica que inclina a los miembros, a desarrollar acciones tan inhumanas para posteriormente justificarlas y relacionarlas con los mandatos divinos.
Modus Operandi
Tal y como se ha dado a conocer a lo largo de esta
exposición, los Caballeros Templarios se han caracterizado por el uso
exagerado de la violencia como método de control social, que además de instaurar
el miedo y la inseguridad en los ciudadanos, de modo que estos se mantengan al
margen de las acciones que realiza la agrupación, genera un sin número de
problemas y preocupaciones para las autoridades policiales, tanto de México
como de los Estados Unidos, pues el país cercano con mayor afluencia de drogas
y criminalidad.
E inclusive de otras naciones, como es el caso de Costa
Rica; para el año 2016, diversas investigaciones efectuadas por el Organismo de
Investigación Judicial (OIJ), reflejaron que esta organización criminal estaba
desarrollando acciones ilícitas relacionadas con el tráfico de drogas en el
territorio nacional, específicamente en la provincia de San José y en zonas
cercanas a los puestos fronterizos.
La violencia e intimidación son los ingredientes
principales que utiliza este cártel, para ejecutar todas las acciones ilícitas
que desean, “Su modus operandi fue el mismo que en otras regiones: comenzaron a
extorsionar a los habitantes, matando a aquellos que se negaban a pagarles”
(Esteban Arratia Sandoval, 2017, p.164).
Los Caballeros Templarios parecen no complicarse en
demasía en cuanto a esfuerzos se refiere, pues, por medio del asesinato en
contra de una persona que se negó a pagarles un porcentaje para poder adquirir
un auto, esto por mencionar un ejemplo; automáticamente toda la población
testigo, actuaría según órdenes de estos criminales, con tal de que no se les
castigara del mismo modo.
Sobre el Modus Operandi empleado por los Caballeros
Templarios, un joven que fungía como “guardaespaldas” en dicha agrupación,
relata parte de la experiencia vivida.
Territorialidad
Pese a que surgieron en Michoacán, como toda organización
criminal que comienza a crecer, el cártel de los Caballero Templarios
rápidamente logró expandirse y tomar territorio en otros Estados del país
Mexicano, e incluso, como se evidenció párrafos atrás, los Templarios lograron
cruzar las fronteras para posicionarse y desarrollar, mediante células
criminales, sus acciones en países como Costa Rica y Colombia.
(…) llegó
a ser considerada como la tercera agrupación de narcotraficantes con mayor
presencia en el país pues llegaron a expandirse a Baja California, Tamaulipas,
Colima, Chiapas, Querétaro y Nayarit, estaban obligados a establecer rigurosos
votos de silencio. (Fernando
Franco, 2019)
Además de estos lugares, los Caballeros Templarios también
mantienen, en la actualidad, la estancia en su natal Michoacán y en otros
Estados como Guerrero, Guanajuato y Morelos; sin embargo, su prevalencia se ha
visto comprometida debido a la enemistad y rivalidad tanto con los Zetas como
el cártel Jalisco Nueva Generación.
El narcotráfico ha sido su principal acción delictiva,
misma que ejecutan apoyados de otras organizaciones criminales, tanto mexicanas
como internacionales; además de la extorción e intimidación a civiles
comerciantes, ejercen la corrupción como una alternativa que les permita
transportar y recibir cargamentos de drogas sin que las autoridades les
arresten, pues estas están sobornadas, no obstante, algunos de sus líderes han
sido arrestados pues, las acciones cometidas han afectado tanto a la sociedad,
que esta poco a poco a tomado la fuerza y coraje para enfrentarlos.
La criminalidad en México ha estado determinada y ha
dependido considerablemente de los cárteles, estas organizaciones criminales
han permanecido en este país generación tras generación y, tal y como sucedió
con los Caballeros Templarios, si surge una separación o desarticulación de
bandas, quienes quedan libres de las autoridades policiales o sobreviven, se
unen y crean una nueva organización.
Lamentablemente, la criminalidad no se puede exterminar,
pues esta, se ajusta a los cambios que va presenciando la sociedad y se
moderniza, de modo que, quienes trabajamos por en pro de la seguridad social,
también debemos de hacerlo.
Referencias Bibliográficas
Arratia S, E. (2017). ¿Rebeldes sin causa? Caballeros
templarios y los límites de Insurgencia Criminal. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/3379/337954606007.pdf
Franco, F. (2019). LA HISTORIA DE LOS CABALLEROS
TEMPLARIOS, CUYOS RITUALES DE INICIACIÓN GENERARON TERROR. Recuperado de: https://www.reporteindigo.com/piensa/la-historia-de-los-caballeros-templarios-cuyos-rituales-de-iniciacion-generaron-terror/
Nohelia Calderón Hernández.
Bachiller en Ciencias Criminológicas, UNED, Costa
Rica.
Estudiante de Licenciatura en Criminología, diciembre
2020
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